Pasa después de las grandes tragedias. De los millones de lágrimas de dolor que surgen tras un terremoto como el que resquebrajó Haití en mil pedazos hace dos semanas, algunas se acaban transformando en lágrimas con el sello de la alegría. En historias con final feliz. Los protagonistas de la última se llaman Rafa, Ana y Esther. Tres niños haitianos que sobrevivieron al peor seísmo que ha sufrido el continente americano en los últimos años, gracias a que el orfanato en el que se encontraban aguantó en pie después de que la tierra temblara y redujera a escombros gran parte de la capital, Puerto Príncipe. Los tres pequeños esperaban en esa institución a que sus respectivos padres adoptivos, todos ellos murcianos, terminaran los trámites pertinentes para completar el proceso de adopción y pudieran ir a buscarlos, tras más de dos años de gestiones. Fuente: CANAL 6