Sorprendido se quedó un joven cerca de la localidad asturiana de Tazones. Iba a hacer surf cuando se encontró con una ballena rorcual, un ejemplar común. Pero lo más sorprendente es su tamaño: diecisiete metros de largo. Fue encontrada ayer en una zona de difícil acceso, aunque podría ser que los vientos de los últimos días la hubieran arrastrado hace algo más de un mes. Los expertos ya han cogido una muestra para analizarla.